Egoísta
Estoy en la cama, desvelada. La madrugada no me trae el sueño. Él yace a mi lado, de espaldas a mí, con la respiración tranquila del cuerpo dormido. Podría tender la mano y salvar el espacio que nos separa. Pero hoy voy a ser egoísta.
En completo silencio, paseo mis manos por mi cuerpo. Sólo llevo una camiseta fina. Sobre la tela, acaricio mis pechos, que enseguida responden, endurecidos y ávidos. Bajo por la cintura y el vientre. Mis piernas se abren, el sexo espera.
Hoy mi placer es egoísta, pero eres tú el que está en mi pensamiento. Los dedos que me dibujan y me abren son los tuyos. Tuya es la voz que me susurra y me gime al oído. Tuya es la imagen que tengo en la cabeza cuando cierro los ojos para ver más adentro.
La espalda se me arquea, las rodillas me tiemblan; la respiración se acelera, calladamente, sin ruidos delatores. Allí donde te encuentres ahora mismo, me estás dando un orgasmo, silencioso, egoísta, para mí sola.


Delicioso, egoístamente delicioso…
Siempre es un placer encontrarte en tu escondite…
Besos de luna llena.
Quizás dormía placidamente, dándote la espalda, porque soñaba que, a espaldas suyas, tu te tocabas…
Esos momentos íntimos de deseo pueden llegar a ser casi reales…
Me gusta este escondite tuyo
Bss
Vengo siguiéndote página a página y…celebro haber caído en este escondite tuyo. Me parece muy morboso…se aviva más aún si cabe la tentación si además él llegase a despertarse y contemplarte…Ardiente representación. Las convulsiones contenidas…
mmmmm…quién no ha hecho eso alguna vez???
Yo confieso. siiiiii….jejjeje